sábado, 16 de febrero de 2013

¡ Yo soy Anastasia Romanov !






    El mundo de la aristocracia por lo general esta plagado de pompa y lujo: palacios de ensueño, minerales preciosos, bailes de máscaras y un ambiente de nobleza y servidumbre. Pero el precio del poder es muy caro: intrigas desde la corte, asesinatos comunes entre familias, guerras de secesión y división entre los herederos.



    Una de estas historias llenas de lujo y sangre ha sido inmortalizada por diversas expresiones culturales. El asesinato de la familia imperial rusa, los Romanov, está envuelta en guerras, revoluciones, comunismo y una fantástica historia que gira alrededor de la más pequeña de las grandes duquesas: Anastasia. La historia de un posible escape de la princesa ha alimentado el imaginario de escritores y cineastas. Pero la realidad fue mucho más sangrienta y cruel de lo que aparenta. Tuvieron que pasar más de 70 años y el colapso de la Unión Soviética para que la verdad fuera desvelada. ¿En realidad escapó de la masacre la princesa más adorada de Rusia? He aquí la historia que comienza con un ''había una vez'' y no termina con un ''...Y vivieron felices para siempre''. 


Los Romanov


    Había una vez un gran imperio europeo y asiático llamado Rusia, consolidado por los estadistas Iván el Terrible y Catalina la Grande. Rusia abarcaba desde la frontera con Prusia y Austria en el occidente hasta el Imperio Chino en el extremo oriente. Rusia era tan grande, que cuando anochecía en su lado europeo, comenzaba a amanecer en la costa pacífica. Además grandes extensiones eran desconocidas como Siberia. Por lo tanto, el gran motor económico y social del Imperio se encontraba en la región europea: San Petersburgo, Moscú y Kiev. La misión de todos los zares siempre ha sido adoptar el modelo europeo y llevarlo a todos los rincones de Rusia.


    La dinastía Romanov gobernaba Rusia desde 1613. Para comienzos del siglo XX, había evidentes síntomas de descomposición social: el 80% de la población era analfabeta y campesina. Rusia se encontraba en un proceso muy pobre de industrialización y nuevas tendencias políticas comenzaban a fluir en los eslavos. La diferencia entre los grupos privilegiados y el proletariado era enorme.



    Para 1904 comienzan las señales de un evidente colapso en el sistema imperial, materializado en la guerra ruso-japonesa. Japón con un poder militar superior debido a su apertura forzosa frente a Inglaterra, tenía la mejor Marina de Asia. Decididos a contrarrestar la influencia rusa en Asia, deciden atacar puertos rusos e invaden la península de Corea. El puerto de Port Arthur cerca de Vladivostok es de extrema importancia en aquella región, pues es el único muelle que no se congela la mayor parte del año. Cabe destacar que la guerra ruso-japonesa será el principio de la grandeza del Japón Imperial que se extenderá por toda Asia y no será detenido hasta los ataques nucleares de 1945.



    Rusia poco pudo hacer contra los japoneses. La distancia entre Moscú y Vladivostok es de más de 6000 km, con un sistema ferroviario precoz y un ejército hambreado y mal equipado. El ejército ruso se encontraba en una situación tan penosa, que hubo más de una vez rebeliones y motines contra el zar. Una de estas rebeliones se llevó a cabo en el Acorazado Potemkin, un barco de guerra que se levantó en armas contra sus oficiales y contra el zar. Este episodio será inmortalizado en la película de Sergei Einstein del mismo nombre. Al perder Rusia la guerra, sólo quedó señalar a un culpable: los Romanov.


    Al tambalearse el Imperio, el pueblo marchó a la primera revolución rusa o la revolución campesina de 1905. Exigían ante todo reformas de tipo democrático y la creación de una burguesía sólida. A pesar de que el zar Nicolás II aceptó algunas reformas sociales, como la creación de consejos municipales y obreros locales (los soviets), el descontento sólo se prolongó unos años más, al estallar la famosa revolución bolchevique en 1917.


Anastasia



    Anastasia fue la cuarta hija de la pareja imperial, el zar Nicolas II y la zarina Alejandra. El nacimiento de Anastasia no fue recibido con agrado por el zar, pues él deseaba el nacimiento de un varón para heredar el Imperio. Un ruso tiene tres nombres: su nombre de pila, el patronímico y el apellido. El patronímico es el nombre del padre con el sufijo vich, que significa ''hijo de'' en caso de ser hombre. Para las mujeres se usa  evna ''hija de''. Por lo tanto, el nombre completo de la princesa era Anastasia Nicolaievna Romanov.

   Sus tres primeras hijas, las Grandes Duquesas recibieron el nombre de Olga, Tatiana y María. Las primeras dos, al ser las mayores recibían el mote de ''la pareja mayor''; Anastasia y María, las más pequeñas eran nombradas ''la pareja menor''. Los dos pares de hermanas tendrán costumbres, actitudes y actividades muy diferentes. Las mayores destacarán en la costura y la enfermería, siendo voluntarias atendiendo soldados heridos en la Primera Guerra Mundial. La pareja menor será recordada por sus paseos y sus juegos.

    Las descripciones de Anastasia nos llegan por los relatos de sirvientes y soldados que custodiaban a la familia real durante la revolución bolchevique. Describen a Anastasia como una niña inquieta, pequeña, un tanto regordeta, que gustaba de subirse a los árboles y que llegaba a sobresaltar a los soldados con sus comentarios. La mayoría de sirvientes y soldados la describen como ''una pequeña diablilla''. Aunque el extremo opuesto la describe como ''insoportable y de ácidos comentarios''. Su comportamiento no era el propio de una princesa y se le veía comiendo bombones de chocolate sin quitarse los guantes en la ópera. Al momento de la masacre, Anastasia tenía 17 años y se estima su estatura en 1.56 metros, motivo de enfado por tener primas de su edad más altas.


    Antes de la masacre, la zarina Alejandra había descrito a sus 4 hijas y el zarevich, incluida Anastasia: ''Anastasia para su desesperación, está muy gorda, como era María, redonda y gorda de cintura, con las piernas cortas. Espero que crezca. Olga y Tatiana son delgadas'' (citado por Massie, p.548).



    La gran princesa fue educada como tal junto con sus tres hermanas: se bañaban con agua fría por las mañanas hasta alcanzar la adolescencia, momento en el que cambiaban por baños tibios por las noches. Sabía hablar ruso, su idioma natal; francés, el idioma diplomático y elegante de la época. Además dominaba el inglés, el idioma económico. Su educación era supervisada por un círculo de tutores y sus padres. Cada noche, el zar Nicolás II reunía a toda la familia junto al fuego para leerles los clásicos rusos y europeos. A pesar de haber muerto a una temprana edad, las grandes duquesas se desarrollaron lo bastante como para desarrollar   una personalidad propia.



    A la princesa Anastasia todas las brújulas la señalan así: ''Una niña baja, gordinflona, de ojos azules, que llamaba la atención en la familia por sus travesuras. Cuando los cañones del yate imperial disparaban una salva al ponerse el sol, a Anastasia le gustaba correr a un rincón, meterse los dedos en las orejas, abrir mucho los ojos y sacar la lengua, fingiendo un ataque de terror. Ingeniosa y movediza, también era a veces empecinada, pícara e impertinente. Anastasia, era en efecto muy traviesa. Sabía trepar a los árboles y negarse a bajar. Raras veces lloraba'' (Ibíd. p.173).



    A pesar de ser miembros de las últimas aristocracias europeas, las niñas estaban a la altura de su título: sabían de memoria el nombre de todos los criados del palacio, la guardia imperial y los marineros de su yate privado Standart, incluidos el nombre de sus esposas e hijos. Algunas veces jugaban con los hijos de los sirvientes.



    La literatura y la caída de la Unión Soviética ha permitido un destape del caso. Ahora hasta podemos saber el aroma de las cuatro Grandes Duquesas: ''Las cuatro usaban perfumes de Coty. Olga prefería Rose The; Tatiana, Jasmin de Corse; Anastasia siempre se mantuvo fiel a Violette, y María, que probó varios, volvía siempre a Lilas'' (Ibíd. p. 175).



    Durante la Revolución Rusa, la familia se encontraba bajo arresto domiciliario y las interpretaciones teatrales de Anastasia iluminaron esos lóbregos días. La pequeñuela  era famosa por sus dotes de actriz, tanto en su educación como en la vida cotidiana.




Revolución rusa y la masacre.


    Durante 1917 Rusia se encontraba fatigada y desangrada por la Primera Guerra Mundial. Cientos de miles de rusos morían en el frente. El hambre y el frío azotaban las grandes ciudades ostentosas. El enemigo alemán parecía implacable. Fue cuando estalló la revolución. Cansados de luchar y de las paupérrimas condiciones, la Duma y el Soviet erigieron un gobierno provisional. Se exigía al zar abdicar por su política fallida en todos los aspectos. Increíblemente el zar abdicó a favor de su hermano Miguel, que a su vez desechó su nombramiento: en 1 día dos Romanov perdían el poder después de gobernar durante 300 años.

    El gobierno provisional de Kerenski ordenó un arresto domiciliario en su palacio. La familia vivió relativamente bien durante el gobierno de Kerenski. Pero Alemania aún no utilizaba su arma más poderosa y letal: Lenin.
Durante años en el exilio, Lenin reaparece en la escena revolucionaria derribando el gobierno de Kerenski, tacharlo de traidor y levantar la revolución bolchevique en Octubre de 1917. Al llegar Lenin al poder, el destino de la familia estaba sellado. Fueron trasladados a la ciudad más bolchevique y revolucionaria de Siberia: Ekaterimburgo. De ahí el fatídico lugar de la masacre. La decisión fue llevada a cabo para evitar una fuga familiar ya sea por los blancos (tropas fieles al zar), los duques y príncipes de toda Europa que pagaron la fuga, fieles súbditos o gente que simpatizara con el zar.

    Los últimos días en Ekaterimburgo fueron de verdadera prisión para la familia Romanov: las Grandes Duquesas eran incluso escoltadas al baño. Finalmente el gobierno bolchevique al enterarse de que las tropas blancas se acercaban a Ekaterimburgo y que la derrota sería inminente, deciden eliminar a toda la familia. Lenin, Trosky y el Kremlin sabían de la decisión y, con la masacre de la familia real, se buscaba proyectar ''la imagen de un gobierno fuerte''.

    La escena la describe con simpleza y sangre fría el escritor Robert K. Massie en el final de su bellísima y fantástica obra Nicolás y Alejandra: [...]La decisión fue cuidadosamente ocultada a la familia. Aquella noche, a las 10:30 fueron desprevenidamente a acostarse. A medianoche, Yurovski los despertó y les dijo que se vistieran rápidamente y bajaran. Explico que los checos y el ejército blanco se acercaban a Ekaterimburgo y que el Soviet Regional había decidido que fueran trasladados. Siempre sin desconfiar, la familia se vistió y Nicolás y Alejo se pusieron sus gorras militares. El zar fue el primero en bajar la escalera, llevando en  brazos a su hijo. El adormilado niño abrazaba con fuerza el cuello de su padre. Seguían los otros. Anastasia llevaba en brazos al perrito ''jimmy''. En la planta baja, Yurovsky los condujo a una habitación del sótano, de aproximadamente cinco metros por seis, con una pesada reja de hierro en la ventana. Les dijo que debían esperar allí la llegada de los automóviles.

   Nicolás pidió sillas para que su mujer pudiera sentarse mientras esperaban. Yurovski ordenó que trajeran tres sillas y Alejandra ocupó una, Nicolás otra, sosteniendo con el brazo y hombro a Alejo. a quien colocaron en la tercera silla. Detrás de la madre estaban de pie las cuatro muchachas y el doctor Botkin, el ayuda de cámara Trupp, el cocinero Jarínotov y Demidova, doncella de la emperatriz. Demidova llevaba dos almohadas, una de las cuales fue colocada en la silla como respaldo para la zarina. Ella apretó con fuerza la otra almohada. Dentro, entre las plumas, había un cofre que contenía parte de las joyas imperiales.

    Cuando todos estuvieron reunidos, Yurovski volvió a entrar en la habitación seguido de su escuadrón de la checa con los revólveres desenfundados. Yurovski se adelantó y dijo rápidamente: ''Sus amigos han procurado salvarlos. Han fracasado y ahora debemos fusilarlos''.

    Nicolás, rodeando siempre con el brazo a Alejo, intentó levantarse para proteger a su mujer y a su hijo. Apenas tuvo tiempo de decir ''¿Qué...? antes de que Yurovski apuntara con su revólver directamente a su cabeza y disparara. Nicolás murió instantaneamente. A esta señal, el escuadrón de verdugos empezó a disparar. Alejandra sólo tuvo tiempo de levantar la mano y hacer la señal de la cruz antes de morir de un solo disparo. Olga, Tatiana y María, que estaban de pie detrás de su madre, fueron alcanzadas y murieron en el acto. Botkin, Jarítonov y Trupp también cayeron. Demidova, la doncella, sobrevivió a la primera andanada. En lugar de volver a cargar las armas, los verdugos sacaron fusiles del cuarto contiguo y la persiguieron para matarla a bayonetazos. Chillando y corriendo pegada a la pared como un animal acorralado, Demidova intentó defenderse con la almohada. Finalmente cayó, atravesada por las bayonetas más de treinta veces. ''Jimmy'', el perrito, murió con la cabeza destrozada por la culata de un fusil. La estancia, llena de humo y el olor de la pólvora, quedo de pronto en silencio. La sangre emanaba a borbotones de los cuerpos caídos. Hubo un movimiento y un leve gemido. Alejo, que yacía en el suelo, todavía en brazos del zar, movió débilmente la mano para agarrar la casaca de su padre. Salvajemente, uno de los verdugos pateó la cabeza del zarevich con su pesada bota. Yurovski se adelantó y descargó dos disparos en la oreja del niño. En aquel momento Anastasia, que sólo estaba desmayada, recobró la conciencia y gritó. Con bayonetas y culatas de fusiles toda la banda se lanzó sobre ella. En un momento también quedó quieta. Era el fin. (Massie. op. cit. p. 586-587)

    El asesinato de la familia imperial es lacónicamente descrita por Alponte en su Lenin. Incluye escalofriantes detalles:

    En la noche del 16 al 17 de julio de 1918 la familia imperial, con todos los habitantes de la casa, fue conducida a una estrecha habitación del sotano y fusilada. Dada la exigüidad del espacio tuvieron que emplearse, a veces, el tiro de gracia o el bayonetazo. Sin duda, la decisión final correspondió a Moscú. De todas formas, Yurovski, encargado del fusilamiento, en su confesión del crimen que publicara mucho después ''Rodina'', añade que sentó a la familia en unas sillas.

    ''Nicolás se volvió hacía mí como si quisiera preguntarme algo [...]. Yo fui el primero en disparar y maté a Nicolás. Los desordenados disparos continuaron un buen rato y me costó que se detuviese el fuego. Vi que había sobrevivientes. El doctor Boltkin estaba aún con vida y lo maté de un tiro. Alexis -el zarevich-, Tatiana y Olga seguían con vida y también la dama de honor [...] El general Girmakov intentó, sin exito, terminarla con una bayoneta. No tuve más remedio que rematar a todos, uno a uno''. Se incluía en la lista de los ejecutados a Anastasia'' (Alponte, p. 149)

    Con pocas dudas de lo ocurrido, Anastasia Nicolaievna Romanov murió ejecutada con toda su familia, médicos personales, asistentes reales y mascotas. Anastasia fue fusilada y remata a bayonetazos.

     Los restos de la familia real debían ser profanados y exterminados sin dejar rastro alguno. Se tenían preparados unos camiones para ser trasladados a una mina cercana a Ekaterimburgo. Algunas versiones señalan que el camión se descompuso a mitad de camino y la operación se complicó. Otras mencionan que no hubo problemas. De cualquier manera, a los cadáveres de los Romanov les esperaban 684 litros de gasolina y 200 kilos de ácido sulfúrico (cit. en Massie. p. 585). Sus cadáveres fueron cortados en pedazos y arrojados a una hoguera. Los últimos restos que sobrevivieron al fuego como los huesos grandes fueron disueltos en ácido sulfúrico. Se comenta que los cadáveres de Anastasia y el zarevich heredero fueron separados del grupo general para crear confusión en cuanto al número de cuerpos.

    El gobierno de Lenin y el Kremlin sabían del cruel destino de la familia. La decisión se trasladó al gobierno de Ekaterimburgo y ellos habían fallado a favor de la ejecución. Prácticamente Massie y Alponte lo narran igual:


    Sverdlov llegó tarde a la reunión de los Comisarios del Soviet del Pueblo. Lenin presidía una reunión para tratar los asuntos de la salud pública. Sverdlov entró, tomó asiento detrás de la silla de Lenin y le dijo algo al oído. Lenin interrumpió el debate para decir solamente esto: ''el camarada Sverdlov quiere hacer una declaración''. Sverdlov anunció, calmamente, que en Ekaterimburgo, por decisión del Soviet Regional de los Urales, Nicolás había sido ejecutado porque quería escapar.

Cuando Sverdlov terminó su intervención hubo una pausa, un silencio. Después, casi inmediatamente, Lenin tomó la palabra [y dijo] :''procedamos a continuar el examen del proyecto de salud, artículo por artículo...'' (Alponte, p. 150)









El caso Anna Anderson: ¿Gran Duquesa o impostora?

   Concluida la Primera Guerra Mundial, brotaron los rumores de un posible escape de la masacre por parte de la princesa o de algunos miembros de la familia Romanov. Circulaban rumores de que había sido avistada en trenes de Siberia buscando la frontera con China. Otros testigos afirman haber cuidado a una princesa Anastasia muy malherida, que sobrevivió al fusilamiento, pero sólo por unos días.

   El más famoso rumor de Anastasia fue una mujer encontrada en Alemania la noche del 17 de febrero de 1920 en un canal de Berlín. La mujer de 20 años se negaba a rebelar su identidad y fue remitida a un hospital psiquiátrico como Fraülein Unbekannt (señorita desconocida). Finalmente confesaría a una enfermera que ella era la más pequeña de las grandes duquesas.

    Solamente había una manera de corroborar la identidad de la mujer. Se buscó una entrevista con los familiares de los Romanov que habían sobrevivido a la Primera Guerra Mundial. Las dos personas con parentescos directos con la princesa eran la duquesa Olga, tía de Anastasía por parte del zar Nicolas y la princesa Irene de Prusia, hermana de la zarina Alejandra. Ambas rechazaron la supuesta identidad de la mujer. Para 1928, 12 Romanov la habían declarado impostora. Una investigación privada financiada por el hermano de la zarina Ernesto Luis de Hesse, en 1927, la declaraba como Franziska Schanzkowska, una obrera polaca con historial de enfermedades mentales.

    Anna Andersen murió afirmando que era la duquesa Anastasia. Su versión de lo ocurrido la noche fatal en Ekaterimburgo se declara fantasiosa: afirmaba que ella era la única que había sobrevividó esa noche. Un guardia bolchevique la había ayudado a escapar y después fue su amante. Algunos detalles le añaden algunos puntos que ayudaban a vacilar: la princesa Olga titubeó antes de declararla impostora. Y la hija del doctor Botkin, el médico que murió aquella noche con la familia, recuerda a Anastasia durante su arresto domiciliario y formuló una serie de preguntas que sólo la verdadera Anastasia podía responder. Para sorpresa de todos contestó satisfactoriamente el cuestionario. Sin embargo su versión de los hechos y los escasos detalles son débiles y contradictorios.

    La duda se disipó después de la caída de la Unión Soviética. El expresidente Boris Yeltsin tiene una curiosa relación con los Romanov: nació cerca de Ekaterimburgo. Reabriendo el caso mas de 70 años después, en 1997 se exhumaron los restos en la mina de Ekaterimburgo. Se encontraron sólo 9 cuerpos mientras que otros dos fueron encontrados en un lugar cercano. Pertenecían a Anastasia y el zarevich. A todos se les practicó examenes de ADN dando positivo a la familia imperial. Las muestras de Anna Andersen dieron negativo a los Romanov, y positivo a un pariente cercano. El ADN mitocondrial fue tomado en 1979 en una exploración rusa pero que fue mantenida en secreto. La muestra se utilizó hasta 1992 por un equipo norteamericano, inglés y ruso. Todos arrojaron que los restos eran de Anastasia Romanov y su familia.

En conclusión, Anastasia Romanov fue fusilada, rematada a bayonetazos, su cadáver cortado en pedazos, incinerado los restos y rociada con ácido sulfúrico. Anna Anderson demostró ser sólo una mugrienta obrera polaca con historial de enfermedades mentales.
                                                                Dante Alcalá.




 Para saber más:
Literatura
-Alponte, Juan María. ''Lenin. Vida y verdad''. Grijalbo. México. 2002
-Alzogaray Raúl A. ''Una tumba para los Romanov. Y otras historias con ADN''. Siglo XXI. Argentina. 2004.
-Massie Robert K. ''Nicolás y Alejandra. El amor y la muerte en la Rusia imperial''. Ediciones B.  España. 2004.
-Pastor Marialba. ''Historia  Universal''. Grijalbo. México. 2003.
-Varios. ''Secretos y misterios de la historia''. Reader's  Digest.  Italia. 1993

Cine
-''El acorazado Potemkin''. Dir. Serguei Eiseintein. 1925. Rusia. 77 minutos.
-Anastasia. Dir. Don Bluth. Estados Unidos. 1997.  94 minutos.




jueves, 10 de enero de 2013

Oda a Remedios Varo


Inspirado en el 104 natalicio de Remedios Varo



A Remedios Varo:
¿Cómo es el cielo Remedios? Hace tiempo emprendiste LA HUIDA hacia EL PARAÍSO DE LOS GATOS. Ha de ser un lugar tan surrealista, que el desayuno es PAPILLA ESTELAR y se borda EL MANTO TERRESTRE. Un sitio de sosiego, sin PRESENCIAS INQUIETANTES ni DOLORES REUMÁTICOS. Aquí en la Tierra, los mortales libramos LA BATALLA con EL HOMBRE DE LA GUADAÑA, mientras los humanos EXPLORAN EL RÍO ORINOCO y LAS MUJERES SALEN DEL PSICOANALISTA.

Sólo tú eres LA TEJEDORA DE VERONA y posees el don de LA CREACIÓN DE LAS AVES. Tu obra es tan grande, que crea un FENÓMENO DE INGRAVIDEZ.

Remedios Varo, eres NATURALEZA MUERTA RESUCITANDO.
Feliz cumpleaños.

Un sincero admirador y eterno agradecido (TAURO)

                                                         Dante Alcalá (HOMO RODANS)         

                           
     

miércoles, 19 de diciembre de 2012

Richard Feynman: El genio

Es interesante abordar la discusión de quién fue el científico más brillante del Siglo XX. El tema se vuelve muy complicado al intentar descifrar el científico más influyente en la Historia. Físicos, químicos, botánicos, médicos, se mezclan unos con otros en distintas épocas y distintos grados de ciencia.


Los nombres que desfilan al pronunciar la palabra ''genio'', son viejos conocidos en la comunidad científica: Newton, Galileo, Da Vinci, Lavoisier, Pasteur, Maxwell...a todos y cada uno se les conoce y se les ofrece incienso. Pero podemos notar que es imposible una competencia justa. Las diferentes áreas del conocimiento y las condiciones históricas que los envolvieron impide validar que grado de ciencia merece más mérito que otro.



En situaciones como ésa, el nombre de un científico alemán es mencionado por antonomasia cuando se define la palabra ''genio'': Albert Einstein. Sin embargo, en la comunidad científica el nombre de Einstein evoca una figura obscura y amarga. Se cuestiona la autoridad de sus teorías, rechazaba lo ajeno a su postura, cerrado a críticas. Últimamente se ha indagado sobre su vida privada revisando su correspondencia con su esposa Mileva Maric. Los ''chismes de lavadero'' de Einstein incluyen: un posible hijo fuera de matrimonio, numerosas amantes y una personalidad fuertemente machista. Esto incluía tratar a su esposa como ''empleada de oficina''. ¿La personalidad hizo al genio?



Existe otro físico brillante en el Siglo XX. Su nombre es poco conocido aunque sus aportes a la ciencia son indispensables ahora. Richard Phillips Feynman ganó el premio Nobel de Física en 1965, fue colaborador del Proyecto Manhattan en la creación de la bomba atómica en Nuevo México. Tuvo a su cargo la comisión investigadora de porqué diablos explotó el Challenger en 1986. Es pionero en la investigación sobre Nanotecnología. Y sobre todo, lo más recordado por la comunidad científica, es su pasión por tocar los bongos, su eterna sonrisa, sus travesuras en Nuevo México y la riqueza de sus atinados comentarios, entre muchas otras anécdotas. He aquí su historia.



Feynman nace en Nueva York el 11 de Mayo de 1914. Su padre, Melville Feynman, constantemente viajaba con su hijo al bosque haciendo todo tipo de preguntas al pequeño Richard. El énfasis del padre será en que su hijo obtenga una visión clara sobre la Naturaleza.



Los años de la guerra



El periodo que comprende los años de la Segunda Guerra Mundial (1939-1945) son de asombrosa importancia en la vida del físico por dos razones: Su participación en el Proyecto Manhattan en la creación de la bomba atómica y su romántico y triste primer matrimonio con Arline Greenbaum.



Feynman obtiene el grado de licenciado en el MIT en Junio de 1939. Inmediatamente cursa el doctorado en Princeton, la misma universidad donde Einstein investigaba. Será en aquél recinto donde Feynman y Einstein tendrán su único encuentro. Einstein, ya convertido en leyenda, leerá la tesis doctoral de un joven Feynman, pero al físico alemán no le interesó; mismo sentimiento que mostrará por el ajedrez.



Durante su estancia en Princeton, mantendrá una nutrida correspondencia con su novia Arline. El amor entre Feynman y Arline será uno de los ejemplos más grandes de romanticismo que reflejan la personalidad de Feynman. Arline Greenbaum padece tuberculosis, una enfermedad incurable aún en la década de los cuarentas. La vía de contagio se debe a las partículas de flemas y saliva expulsadas en la tos. Condenada a una muerte segura, la salud de Arline empeora día a día. Feynman le promete casarse con ella al terminar su doctorado...Y lo hará.



Arline, en una posición de desventaja, siempre estará orgullosa de que su esposo fue un físico reconocido: ''Richard, cariño, te quiero quizá más de lo que pueda darte, y quizá podamos encontrar un plan de vida aún más feliz. Aparte de mi felicidad debemos considerar la tuya, aún tenemos un poco más que aprender en este juego de la vida y el ajedrez...'' (Arline Greenbaum a Richard Feynman, 3 de Julio de 1941)



Richard recibe numerosas opiniones acerca de su pretendido matrimonio. Alegan que será un riesgo de contagio tanto para él, como para sus alumnos. Se le cuestiona el costo que implicará mantener a Arline en un sanatorio clínico y está completamente consciente de que no podrá tener hijos con ella, pues existe el riesgo de malformaciones en el feto.



El Sr. y la Sra. Feynman se casan el 29 de Junio de 1942.



A finales de ese año, Feynman recibe las primeras noticias sobre ''nuevos métodos de ataque y defensa militar''. A principios de 1943 Robert Oppenheimer consolida el grupo de científicos que estarán a cargo del Proyecto Manhattan. Feynman no accederá mudarse de New Jersey a Los Álamos a menos que se le garantice una estancia clínica para su convaleciente esposa. El gobierno satisface sus demandas y ambos se trasladan a Nuevo México.



Durante su estancia en Nuevo México, Richard se entretenía con pasatiempos poco comunes durante su tiempo libre. El paisaje desértico ofrecía al físico un excelente panorama para explorar. Son famosos sus paseos en solitario en ese campo estéril. Cuando llevaba consigo sus bongos, se colocaba en la cima de alguna elevación y tocaba desenfrenadamente las percusiones, generalmente acompañadas de alguna frenética danza apache. Pronto, ''el Indio Joe'' se convirtió en una figura enigmática en Los Álamos. Otro pasatiempo de Feynman era abrir las cajas de seguridad de la instalación militar, dejando una nota dirigida a los supervisores de lo poco seguras que eran, firmadas por ''el Indio Joe''. Al llegar a su trabajo en las instalaciones militares, se divertía señalando a los guardias todos los huecos donde una persona se podría infiltrar.



A mediados de 1945 la salud de Arline se deteriora y su vida se aproxima a su fin. En un último intento, Richard autoriza un nuevo tratamiento experimental basado en sulfabenamida. Su esposa reacciona bien al tratamiento, pero ya era tarde. En una última despedida, Feynman le pide a su esposa que lo perdone por ser ''tan lento''. Arline Feynman muere el 16 de Junio de 1945.



Una anécdota sobre la muerte de su esposa nos demuestra el acertado pensamiento científico de Feynman: Misteriosamente, el reloj de mesa se detuvo en la hora de la muerte de su esposa. Richard, fuera de sentimentalismos y metafísica, recuerda que había reparado anteriormente el reloj. Con una profunda intuición, deduce que la enfermera lo había alzado para tomar la hora de la muerte de su esposa, quedando descompuesto al colocarlo de nuevo en la mesa (Surely You' ve joking Mr. Feynman).



La muerte de Arline lo sumirá en una profunda depresión y marcará aspectos de su vida. Sin embargo, éste suceso será importante para validar otra anécdota impresionante sobre la vida del físico neoyorkino: Se jactará de ser el único ser vivo en presenciar la prueba de la bomba atómica sin protección alguna. A sólo 1 mes del fallecimiento de su mujer, ''Trinity'' será detonada en Alamogordo, Nuevo México. La carta que le escribe a su madre el 9 de Agosto de 1945, cuando las bombas son arrojadas sobre Japón, revelando al mundo el poder nuclear, esta llena de riquísimos detalles sobre el fenómeno de una explosión nuclear:



Querida mamá:
...Hay ahora mucho espacio dedicado en los periódicos a la bomba, y por eso sé que puedo contarte algunas cosas. Recuerda, me fui el sábado por la noche en el avión. Llegué a Albuquerque el domingo casi al mediodía y allí me recogió un coche del ejército y me llevó al lugar, donde llegamos a las 1500 en punto. Fui directo a la casa del jefe. Su mujer había preparado sándwiches, etc. Estaba previsto que todos saliéramos en autobuses a las 1700 para ir al sur, a unos 160 Km. al sur de Albuquerque porque íbamos a ser testigos de un ensayo de nuestra bomba. Estaba previsto a las 0400 de la madrugada del lunes, si el tiempo lo permitía. Había tres autobuses cargados de científicos ansiosos (...) Finalmente llegamos a nuestro punto de observación en una coordillera que daba a una gran hondonada en el desierto en cuyo centro, a 30 Km, estaba nuestro chisme (sic). Estaba montado en una torre de acero de 30 metros de altura pero no podíamos verlo. Sabiamos donde mirar por los focos, que apuntaban a él, y alternativamente a las nubes; el tiempo parecía malo.

Se distribuyeron gafas obscuras (gafas de soldador). Miré mi linterna a través de ellas y apenas podía verla. Entonces todo el mundo se sento a comer y esperar hasta las 4 de la madrugada. Allí aprecié los esfuerzos de la mujer del jefe. Pollo asado, limonada y chocolate. [...]
A los pocos minutos de escucharles, alrededor de las 0500, les oí decir ''El disparo será a las 5.30, ahora faltan treinta minutos''. Todos pusieron en hora sus relojes y se amontonaron alrededor de la radio. ''Faltan diez minutos''; luego ''faltan tres minutos''. La gente se dispersó por la colina para no estorbarse unos con otros. Se pusieron sus gafas obscuras. Algunos incluso se pusieron aceite bronceador. Una banda de locos optimistas, pensé. Yo había tratado de calcular la potencia  que tendrá la bomba. Sabía cuántas cosas tenían que pasar para obtener un estallido realmente bueno y quería disfrutar de una experiencia plena si pasaba, así que iba a mirar directamente: nada de gafas obscuras para mí. Me puse detrás del cortavientos del vehículo armado que llevaba la radio, para que la luz ultravioleta, si la había, no dañase mis ojos. Oí la voz de un hombre a mi derecha: ''Debería ocurrir en quince segundos''. Aparté hacia atrás mis gafas, miré al foco. ¿Saldría todo bien?
Quede cegado por un terrible destello plateado: tuve que apartar la vista. Dondequiera que mirara aparecía una enorme mancha púrpura; era igual de brillante cuando cerré los ojos. ''Eso'', decía mi cerebro científico a mi cerebro aturdido, ''es una post-imagen provocada por mirar una luz brillante: no es la bomba lo que estás viendo'' Así que me volví para mirar la bomba. El cielo estaba iluminado con una luz amarilla brillante, la tierra parecía blanca. El amarillo se hizo poco a poco más obscuro, fue pasando poco a poco a naranja. En el cielo vi nubes blancas sobre el chisme causadas por la expansión repentina que siguió a la onda de choque: la expansión enfría el aire y se forman nubes de niebla, es lo que esperábamos. Algo crea nubes. El naranja se hizo más fuerte, pero donde estaba el chisme todavía era brillante, una bola brillante en llamas de color naranja. Ésta empezó a ascender, dejando detrás una columna de humo que se parecía mucho al tallo de una seta. La masa naranja siguió ascendiendo, el naranja se desvanecía y parpadeaba. Era una gran bola de humo, pero éste estaba envuelto en un maravilloso brillo púrpura. Otra post-imagen, pensé, pero al cerrar los ojos desapareció y apareció de nuevo al abrirlos. Otros decían que también lo veían, causado probablemente por el aire ionizado por el gran calor. Poco a poco desapareció, y la bola de humo fue ascendiendo lenta y majestuosamente hacia arriba, dejando una estela de polvo y humo tras ella.
Luego, repentinamente, hubo un fuerte chasquido seguido por un trueno. ''Qué fue eso?'' grito el hombre que estaba a mi izquierda, un representante del departamento de Guerra. ''Ésa es la cosa'', le respondí a gritos. Él había olvidado que el sonido viaja mucho más lento que la luz, y lo que habíamos visto hasta ahora era una imagen silenciosa cuya huella sonora llegaba un minuto y cuarenta segundos más tarde. Supe entonces que la bomba fue un éxito; por grande que apareciera a 30 Km, yo aún estaba impresionado por el trueno reflejado en las colinas.
Nos pusimos de pie de un salto, gritamos, corríamos dándonos palmadas en la espalda unos a otros, chocamos las manos, felicitando a los demás, conjeturando la energía liberada; había funcionado como nadie se hubiera atrevido a esperar. Todo fue perfecto salvo el objetivo: la siguiente estaría dirigida hacía Japón, no Nuevo México. [...]
Habían salido algunas expediciones a las montañas que rodean Albuquerque y vieron el cielo tan brillantemente iluminado que por un momento temieron que hubiésemos calculado mal y se hubiesen achicharrado todos los experimentadores que estaban a menos de 10 Km. Se vió en tres estados, a más de 300 Km. a la redonda. El jefe de la base aérea de Alamogordo tuvo que emitir un comunicado diciendo que un depósito de munición había estallado accidentalmente.
Hasta luego.
(¡Ojalá lo supiera!, pags. 81-84. Anotaciones del autor)






El Nobel y otros logros.


La década de los sesentas será de mucha riqueza de trabajo para la carrera de Feynman. En 1959 Richard se dio cuenta de que debería ser posible reducir el tamaño físico de las palabras almacenadas, incluso de las máquinas, a una escala de algunas decenas o centenas de átomos en cada dimensión: es decir, anticipó un nuevo campo de la ciencia ahora llamado Nanotecnología. En una famosa conferencia títulada ''Hay mucho sitio al fondo'', expuso esta idea y la promocionó entre científicos e ingenieros ofreciendo premios de 1000 dólares cada uno para dos retos: Tomar la información contenida en la página de un libro y ponerla en un área de una escala lineal 1/25000 más pequeña de tal modo que pueda leerse en un microscopio electrónico y; Construir un motor eléctrico rotatorio que pueda ser controlado desde el exterior y, sin contar los cables de entrada, sea sólo de 16.38 cm2. El reto del motor fue afrontado casi inmediatamente.

En 1962 impartió las legendarias ''Feynman lectures on physics''. Estas fueron una serie de conferencias para los alumnos de primer y segundo grado en Caltech. Las conferencias fueron transcritas a manera de libro y hasta la fecha, están considerados los mejores libros de Física en toda la Humanidad. La obra esta compuesta por tres volúmenes: Mécanica Newtoniana, Electromagnetismo y Mécanica Cuántica. Siendo de especial importancia el segundo volumen, pues era el campo donde se desarrollaba el talento de Feynman, tanto, que le valió el Premio Nobel un poco después.

En 1965 Richard Feynman será homenajeado con el Premio Nobel por sus trabajos en Electrodinámica Cuántica (QED), para ello su enfoque no-relativista será de suma ayuda. Feynman, un experto en Mécanica Cuántica, ya había formulado en 1948 la integral del camino, que a grandes rasgos explica que para que un evento suceda, será la integral de todas las posibilidades dadas. 
Este tipo de eventos ocurre en las partículas sub-atómicas, más pequeños que los átomos llamados Quarks y en escalas de tiempo tan pequeñas que Richard fue el inventor de los Diagramas de Feynman.
Simplemente hay un antes y un después en la Mecánica Cuántica con Feynman. 


En los años setenta, Feynman fue el encargado de revisar todos los libros de texto de Matemáticas y Física en el estado de California, este trabajo, junto con su amor a la enseñanza, le valió la medalla Oersted de la Asociación Americana de Profesores de Física en 1972. Ese mismo año, Feynman fue candidato a la medalla Elizabeth Cady Stanton, una asociación pro-mujer, al defender la capacidad que tenían las mujeres al estudiar Física.



En esta década, Feynman dejará un poco la Física y se interesará más en la computación, trabajando con el antiguo sistema de tarjetas perforadas y soñando con ''inteligencia artificial''. De manos del presidente Jimmy Carter, recibirá el Premio Nacional de las Ciencias en 1979.



Durante todos sus años de mayor esplendor, Feynman rechazará infinidad de veces cargos públicos o de política, pues simplemente pensaba que se alejaba del espíritu científico y la frescura de sus alumnos al impartir clases. La mayor prueba de ello fue la apuesta que le gana a Viktor Weisskopf. Al recibir el Nobel en 1965, Viktor le apuesta 15 dólares en un plazo de diez años a Feynman de que sucumbirá a un puesto de administración. Richard, que consideraba este tipo de encargos ''enfermedad ocupacional'' le ganará la apuesta fácilmente once años después.



En 1986 en el fin de la carrera espacial, el transbordador Challenger explota frente a millones de espectadores que seguían la transmisión en vivo. El gobierno estadounidense formó la Comisión Rogers para determinar la causa del accidente. Richard Feynman formó parte de la comisión casi a regañadientes.La comisión determinó la causa del fallo: el mal funcionamiento de las juntas tóricas debido a las bajas temperaturas en el momento del lanzamiento. Las juntas no habrían podido evitar que salieran los gases generados en los aceleradores, que produjeron la desintegración del depósito principal. Richard Feynman lanzó duras críticas sobre la política de seguridad en la NASA (hasta el punto de que amenazó con retirar su nombre de las conclusiones si no aparecían sus observaciones personales). Según Feynman, la gestión de la NASA no fue realista, ya que ofrecían previsiones de fiabilidad que se alejaban a veces hasta un factor mil de lo que estimaban los ingenieros. Argumentó que "para una gestión exitosa la realidad debe estar por delante de las relaciones públicas porque a la naturaleza no se la puede engañar". Feynman también hizo una demostración en un programa de televisión de cómo las bajas temperaturas afectaban  la elasticidad de las juntas tóricas simplemente sumergiendo una muestra del material en agua helada.



En la década de los ochenta será detectado un cáncer abdominal al eminente físico. En su lucha contra el cáncer, en 1981 será operado y durante el procedimiento, la aorta se rasgará y perderá mucha sangre. Necesitó más de setenta bolsas de sangre para salvarse. En ese momento, prácticamente toda la universidad corrió a donar sangre.



Finalmente, decidido a morir de una forma digna, Feynman muere el 15 de febrero de 1988.


Legado


Feynman fue mucho más que un físico. Siempre estaba dispuesto a escuchar a la gente. Sus comentarios sobre la vida son dignos pensamientos de un gran filósofo. Por ejemplo, cuando se le cuestionaba sobre la religión mencionó: El simple hecho de que el hombre exista para una lucha entre el bien y el mal me parece insostenible: el escenario (Universo) es demasiado grande para semejante drama.

Como todo científico, Feynman nunca se quejó de que sólo pocas personas en el mundo entendían sus teorías. Es famosa su frase sobre cuántica recitada a los alumnos casi a manera de advertencia al comenzar el curso: ¿Quiere que le hable de mecánica cuántica? Recuéstese y disfrútelo. Pero no pregunte cómo hemos llegado a eso, porque se meterá en un callejón sin salida donde ningún hombre que se ha metido y lo ha entendido, ha regresado sano.

Feynman siempre optó por estudiar la Naturaleza misma que confiar en la ciencia y sus métodos. Es famoso su hábito de escribir Naturaleza con ''N'' mayúscula al afirmar que simplemente va más allá de nuestra comprensión. Para tal propósito, Feynman siempre dijo: Ciencia es creer en la ignorancia de los científicos.

A pesar de ello, Feynman podía formular pensamientos que asombraban por su profundidad y sabiduría. Mi favorita se encuentra en Lectures on physics y dice así: ''si, en algún cataclismo, se destruyera todo el conocimiento científico y sólo se salvara una sola frase a las siguientes generaciones, ¿Qué afirmación contendría el máximo de información en la menor cantidad de palabras'' Y procedió a contestarla: ''creo que es la hipótesis atómica, que todo esta formado por átomos'' Una intrigante y excepcional respuesta puesto que excluye importantísimas teorías como la evolución humana, la gravedad o la teoría heliocentríca. Sin duda un planteamiento digno de filosofarse por horas.

En conclusión, Richard Feynman no sólo será recordado como uno de los físicos más brillantes de la Historia, sino por una cálida persona que gustaba tocar los bongos, reír,  jugar ajedrez y pasar el tiempo con sus alumnos. Nombrado como uno de los genios más importantes de la humanidad, Feynman es chiste de culto en la serie de televisón The big bang theory.

Y para despedirme, dejo el comentario más preciado para su amigo y autor, donde Feynman pone en alto las humanidades: Cada vez que me presento en un club para tocar los bongos, me presentan como el músico Richard Feynman, a pesar de que el presentador sabe que soy premio Nobel de Física. Eso nos demuestra una cosa: respetamos más el arte que la ciencia.

                                                                Dante  Alcalá










Para saber más:

-Feynman, Richard. ¡Ojalá lo supiera!. Drakontos. Barcelona. 2006.
-Feynman, Richard. ''The Feynman lectures on Physics''. Addison-Wesley Publishing. Massachussetts. 1963.
-Feynman, Richard. ''Surely You 're jocking Mr. Feynman'' Hay traducción castellana.Alianza. Madrid. 1994.
-Spencer, et. al. ''Química estructura y dinámica'' Patria.México. 2007. 

miércoles, 21 de noviembre de 2012

El día más negro en la historia de México



La nación mexicana ha padecido en su historia días lóbregos y tenebrosos. A través de 500 años de consolidar la nación mexicana, podemos encontrar fechas de verdadera tragedia y desgracia. En sus diferentes épocas diversas, salen a la luz terribles acontecimientos relatados con lujo de detalle.


Algunas de estas efemérides negras se encuentran en el calendario: 2 de Octubre de 1968, 19 de Septiembre de 1985 e incluso el 1 de Enero de 1994. Solo por mencionar algunas catástrofes de nuestro México en el siglo XX, acabo de citar un genocidio, un terremoto y un tratado económico. Como vemos, las fechas en sí solas no dicen nada, hay que indagar el contexto histórico, político y socio-económico del momento. Sin embargo para mi la atención se centra en el día más celebrado de todo mexicano: el 15 de Septiembre.


Pero para comenzar a sumergirnos en el lado obscuro del día de la independencia, es necesario regresar más de 150 años en la historia. México pierde más de la mitad de su territorio frente a la creciente potencia de Estados Unidos el 15 de Septiembre de 1847, aquél día de la independencia, la bandera estadounidense ondeó en el Zócalo de la capital. Para mi, el día más obscuro de nuestro país.

Texas


Es imposible entender la guerra méxico-americana  sin el conflicto de Texas. El territorio perdido que fue el comienzo del desastre. Para 1819 Estados Unidos y España firman el tratado de Adams-Onis, donde se establecen los límites entre ambos imperios. Pero establecer las fronteras es difícil; prácticamente nadie ha visto esas tierras. Son desconocidas, áridas, deshabitadas, difíciles y muy lejanas. Cuando Francia vende la Louisiana a Estados Unidos en 1803, por primera vez México y Estados Unidos comparten una frontera común no muy bien definida. Durante años, el límite Oriental de las 13 colonias y sus subsecuentes adquisiciones fue el río Mississippi. La Louisiana se encuentra al Oeste del Mississippi, lo que despertaría la ambición gringa por aquellos territorios. Texas se encuentra entre Louisiana y Coahuila, un extenso territorio incorporado a México desde la independencia de 1821.

El constante flujo migratorio proveniente del otro lado del Mississippi, crearía los sueños de anexionar ese territorio a la Unión. Motivados por la especulación de tierras, esclavismo y mejores recursos, Texas se fue llenando de aventureros gringos.
Durante años, la linea divisoria entre Texas mexicana y Coahuila, fue el río Nueces, situado al norte del río Bravo. Claramente delimitado, el río Nueces separaba ambas provincias de un mismo estado: La prefectura de Coahuila-Texas. El plan de los gringos era separar y apoderarse de la parte texana.

Durante años, los Estados Unidos intentaron comprar una y otra vez Texas a los mexicanos, sabiendo de la debilidad económica y abandono de esas tierras. Los mexicanos nunca cedimos Texas pues como sucedió en plena ocupación, los gringos insistían en mediar el problema con una compra, en lugar de recurrir a la guerra, que siempre fue la última opción.

El factor clave: el esclavismo.


Cuando a un gringo se le pregunta sobre la guerra de Texas y México, siempre responderá que se llevó acabo para ''expandir la libertad'' y llevar la democracia a todos los rincones del continente. Pero si contestas que fue por el esclavismo, empiezan a tartamudear, a balbucear. Nada más verdadero.


Los Estados Unidos estaban separados en dos bandos: Un Norte abolicionista y un Sur esclavista. De esta manera, el congreso estaba equilibrado con senadores de estados esclavistas y abolicionistas. Éste equilibrio entre ambos bandos es fundamental para entender la historia de los Estados Unidos desde la anexión de Texas hasta la guerra civil.
En 1820 Estados Unidos se divide en dos partes con una linea imaginaria en el paralelo 36° 30'' Norte. ''El compromiso de Missouri'' prohibía la esclavitud al Norte de esa linea. Para los esclavistas, sólo quedo una dirección donde expandirse: el Sur, hacía México.



La codicia de Texas se debe a que los esclavistas planeaban apoderarse de ese territorio y dividirlo en 4 o 5 estados para así tener la supremacía en el congreso. Así, los Estados Unidos serían una nación esclavista.



La linea divisoria entre Texas mexicana y la Louisiana era el río Sabinas. Pronto los esclavistas comenzaron el plan de colonizar. Llevar familias protestantes, de habla inglesa y esclavistas era la premisa. A pesar de que México negoció con esas familias regalándoles la tierra  mientras adoptarán el catolicismo, no se logró detener el avance anglosajón.



Otro hecho interesante es que en México bonito la esclavitud fue abolida en 1821, lo que provocaba que los esclavos negros huyeran a México para alcanzar su libertad. Esta situación dio pie para que los esclavistas incursionaran en territorio mexicano con el pretexto de ''buscar su mercancía'' y establecer una nueva colonia sureña en nuestro país.



Puesto que en México predominaba un partido político no amigable con la esclavitud y rechazaba todo intento de compra, los sureños decidieron insurreccionar Texas por las armas. El 2 de Marzo de 1836 los insurrectos proclamaron su independencia y 15 días después adoptaron una Constitución que establecía la esclavitud perpetua (Jay, 1849).



Con el triunfo de la guerra de Texas y la posterior anexión a los Estados Unidos, el gobierno norteamericano buscaba ''legalizar'' la incorporación texana por medio de un justificante. Como el gobierno mexicano siempre optó por una salida burocrática en la definición de limites y territorios, incluidos los tratados originales tanto de la Nueva España como los de México, cartografía incluída, siempre rechazando la opción de compra, los Estados Unidos sólo encontraron una manera de justificar Texas: orillar a México a una guerra.



Inmediatamente comenzaron las hostilidades: El gobierno americano por medio del embajador Mr. Ellis, envió una solicitud de compensaciones de la guerra texana. Algunas de estas reclamaciones de guerra incluían el costo de numerosos barcos mexicanos que se encontraban en puertos texanos y la compensación monetaria de diversos comercios anglosajones. Las absurdas cantidades solicitadas y motivos llegan a su cúspide cuando el documento gringo alberga la frase '' la Secretaria no se halla en posesión de pruebas de todas las circunstancias concurrentes en los casos de daños y prejuicios que se hace mención'' (Jay,1849). Con todo, el gobierno mexicano investigó todos y cada uno de los puntos, dando una satisfactoria resolución. La mayoría de estos casos se resolvían por particulares en tribunales mexicanos. A pesar del enfurecimiento sureño, los Estados Unidos no declaraban la guerra a México por el motivo de que la mitad del congreso perteneciente a los estados abolicionistas del Norte, no encontraban ningún percance ni ofensa de México a la Unión para declarar la guerra.



La premisa de ''llevar la esclavitud hasta el Pacífico'' comienza a arrojar chispas en 1842. Se trató con todos los medios de anexionar California. Una salida al mar crearía una potencia transcontinental entre mercancías de Europa y Asia. Y en medio de éstos continentes un corredor esclavista anglosajón. La codicia de California ya esta implementada en las ordenes del presidente Tyler al comodoro Jones en 1842: apoderarse de los puertos de San Francisco, San Diego y Monterrey (ahora Monterey, California). El comodoro desembarca en Monterrey con la marina estadounidense el 19 de Octubre. Lleva consigo proclamas en español e inglés, reclamando las tierras a la Unión.



La invasión


Una vez que el presidente Polk se decidió por la guerra para anexionarse Texas y California, prosiguió con su plan de pasar el límite de Texas hacía el río Bravo, cuando siempre fue el río Nueces y defender la soberanía de fingido límite. Enseguida arribaron tropas americanas al lado norte del río, con órdenes de esperar la declaración de guerra e invadir y defender el río Bravo.

La trampa estaba puesta: provocar al ejército mexicano para detonar, lo que ellos llamaron, ''una guerra de defensa por invasión a territorio de los Estados Unidos''. El gobierno norteamericano sabía perfectamente que México no respondería a las provocaciones pues desde la independencia de Texas en 1836, ningún ejército mexicano acudió a recuperar Texas. México, un país débil, desorganizado, no se atrevía a invadir Texas protegida ahora por toda la Unión.

El 28 de Marzo de 1846, el General Taylor, sin haber encontrado la más leve oposición, planta la bandera de las barras y las estrellas en el río Bravo. Desde la orilla del río, sus cañones apuntan a Matamoros, Tamaulipas dispuestos a reducirla a escombros. Cinco días después el General mexicano Ampudia llega a la ciudad y entrega un ultimátum a Taylor, quejándose de su avance hacía el río Bravo y que su acto no sólo ofendía, exasperaba, al gobierno mexicano. Le otorga 24 horas para retirarse. El ultimátum fue considerado una prueba fehaciente  de las hostilidades mexicanas. México había caído en la trampa.

Inmediatamente, el General Taylor se lanza al ataque contra pequeños destacamentos militares mexicanos. En ése momento, Taylor informa al presidente Polk la mítica frase ''puede considerarse que las hostilidades dieron principio''. Polk, enterado del mensaje lanza su propia apoteósica frase, llena de sangre y mentira, recordada por cada mexicano: ''sangre americana ha sido derramada en suelo americano''. La guerra comenzaba.


Declarado el estado de guerra en el congreso norteamericano, se procedió a un segundo frente liderado por el General Scott. Esta invasión llegaría por el puerto de Veracruz y llegaría a la Ciudad de México siguiendo la antigua ruta del conquistador español Hernán Cortés. El 24 de Marzo de 1847 comienza el bombardeo de Veracruz. Los relatos de la época comentan que una bomba fue lanzada cada cinco minutos. La destrucción fue tal que Veracruz se rinde al día siguiente. El cálculo de las bajas se estima en 10,000 decesos mexicanos, entre ellos mujeres y niños, contra 65 gringos. Los principales objetivos de los cañones eran las iglesias que servían de hospitales, los edificios gubernamentales y las panaderías delatadas por sus chimeneas y eliminar alimento alguno a los veracruzanos.



La crueldad de la invasión norteamericana se puede leer en las cartas de los soldados y en los periódicos de la época, como relata el matamoros flag: ''El Miércoles por la noche, varios voluntarios de Massachusetts se metieron en la habitación de un mexicano cerca de la plaza mayor y le exigían que les diera whisky. Una mujer que los atendió les dijo que no tenía más que cerveza. Después del altercado, uno de los caballeros sacó la bayoneta que llevaba al cinto y la hundió en el corazón de la mujer''. Un tal Mr. Hine describe así la ciudad el día de la rendición: ''Casi no pasé por una sola casa que no mostrará alguna grieta enorme producida por la explosión de las bombas. Durante mi recorrido llegué a una mansión elevada y señoral en la que había estallado una terrible bomba derribando todo el frente de la casa. Mientras examinaba yo los espantosos daños producidos, salió a la puerta una hermosa niña como de diecisiete años de edad y me invitó a que pasara a su casa. Me mostró el inmobiliario de la mansión hecho añicos y los montones de escombros que yacían por todas partes, y me informó, en tanto sus bellos ojos se llenaban de lágrimas, que la bomba había matado a su padre, a su madre, a su hermano y a sus hermanitas menores, y que se había quedado ella sola en el mundo.



Un mexicano relata así la agonía de su ciudad: ''En el segundo día del bombardeo nos quedamos sin pan ni carne, atenidos a una ración de frijoles que teníamos que comer a media noche, bajo una lluvia de fuego. Ya para entonces todos los edificios de La Merced y La Parroquia habían quedado reducidos a escombros y las calles estaban intransitables (...) Habían desaparecido ya las principales panaderías: no quedaban provisiones de boca''.



Para agregar más amargura al episodio, los estadounidenses estaban convencidos de la inferioridad de la raza mexicana. Mr. Thompson, que fue ministro en México dice en su libro: ''No creo yo que los varones mexicanos tengan una fuerza muy superior a la que es común entre nuestras mujeres. Son por lo general de estatura muy baja y en su mayoría no están acostumbrados a hacer algún tipo de ejercicio ¡Cuán ventajosa y asesina tenía que resultar esa desigualdad!''



En su camino a la Ciudad de México, el ejército de Scott llega a la ciudad poblana de Atlixco. El General Lane, en un despacho oficial del 22 de Octubre de 1847 describe así la escena en un ataque nocturno: ''Ordené que la artillería se colocara en una loma cercana al pueblo, dominándolo y que abriera fuego. Entonces se presentó una de las escenas más bellas concebibles. Cada cañon era manejado con la mayor rapidez posible, y el derrumbe de los muros y los techos de las casas al impacto de nuestras bombas y granadas, se mezclaba con el estruendo de nuestra artillería. La brillante luz de la luna nos permitía dirigir los disparos contra la parte más densamente poblada de aquel lugar''. Un relato sin duda escalofriante cuando se menciona que fue ''bellamente'' iluminada por la luz de la Luna.



Al acercarse a la capital, ocurre uno de los episodios más heroicos, simbólicos y recordados por nuestra patria. El día 13 de Septiembre de 1847, la última defensa de la capital residía en la defensa del castillo de Chapultepec, que por aquellos días fungía como el Colegio Militar. Los personajes célebres recordados en aquella batalla son los Niños Heroés, un grupo de cadetes que significa que eran menores de edad, resistió la embestida enemiga. Más allá de la leyenda de los cadetes, existe un episodio altamente impactante en esa justa. Un grupo de soldados provenientes de Irlanda, llamados El Batallón de San Patricio, habían sido reclutados en las lineas norteamericanas ofreciéndoles tierras al lograr la conquista del enemigo. Sin embargo, durante el desarrollo de la guerra, aquellos irlandeses se desilusionaron del honor y gratificaciones de la guerra al darse cuenta que enfrentaban a un enemigo indefenso, humilde y que prácticamente no les había causado daño alguno. Se menciona en las fuentes que al compartir la misma religión católica mexicanos e irlandeses, éstos sintieron un reconocimiento entre el pueblo mexicano y decidieron abandonar las armas americanas para luchar al lado del bando mexicano. Rebelados en la batalla de Churubusco, el Batallón de San Patricio fue condenado a la horca por traición. Con la soga al cuello, fueron obligados a presenciar la batalla de Chapultepec mirando hacía el castillo y advertidos que morirían al ondear la bandera norteamericana en la cima de la fortificación mexicana. Al izarse la bandera en lo alto del castillo, 50 irlandeses fueron colgados inmediatamente. El episodio del Batallón de San Patricio, es una de las muestras más heroicas de extranjeros que han dado la vida por México. 



Por la mañana del día 14 de Septiembre de 1847, las primeras tropas americanas entran en la Ciudad de México. Se trata de organizar una resistencia, pero las diferentes fracciones políticas impiden una consolidación sólida. Las entradas de San Cosme y Texcoco son bloqueadas con dispares barricadas. El presidente Santa Anna huye de la capital al observar que la causa estaba perdida. Sin embargo, la organización civil es heroica y llena de patriotismo. El mismísimo 15 de Septiembre es relatado por el General Bernardo Reyes: ''Algunos voluntarios americanos dieron principio al saqueo. La gente del pueblo, con hosco semblante, contemplaba con alarde de los vencedores que lanzaban hurras a su bandera que se erguía. La indignación estalló al fin en aquellas almas ultrajadas, caldeadas por la vergüenza de las derrotas; un tiró sonó, sin saberse de dónde, y a ese siguieron otros y otros, que se dirigían sobre los soldados victoriosos. Algunos hombres de la guardia nacional, que se habían disuelto por orden expresa, antes de retirarse del ejército; otros que tomaban de sus casas las carabinas o pistolas, todos se armaron con lo que hallaban a la mano, y los que menos arrojaban piedras contra la tropa americana. Se ocuparon azoteas y torres por aquellos grupos, que exaltados por el dolor, al ver la humillación de la patria, sin dirección alguna se reunían, obedeciendo sólo a impulsos internos'' El general Scott dio ordenes de disparar a éstos focos de resistencia, y algunos soldados entraban a las casas para crear todo tipo de calamidades.



Otro relato tomado de México a través de los siglos índica que la ocupación sólo se consolidó en el primer cuadro de la ciudad. Todo soldado que salia de esa zona, tenía una muerte segura. El libro relata una pulquería que se encontraba en las afueras del centro, y que se había convertido en un cementerio: ''cuando entré noté que había siete cuerpos de soldados en el suelo, la bebida servía para burlar a los soldados y darles muerte. La pulquería se había convertido en un cementerio''. A pesar de la resistencia civil, la bandera de las barras y las estrellas ondeaba en el palacio de gobierno.


El no a la guerra.


No todos los norteamericanos deseaban la guerra con México. Recordemos que los americanos del Norte, los abolicionistas, no deseaban la guerra por diversos motivos. En primer lugar, sabían que esas tierras serían tomadas por los esclavistas. En segundo lugar, el espíritu protestante condenaba enérgicamente las acciones del gobierno. Evitar la muerte, la desgracia, a una nación indefensa realmente dominaba el pensamiento de los abolicionistas. En tercer lugar, los norteños estaban completamente seguros que esas tierras nunca les pertenecieron y estaban contundentemente en contra de una guerra de conquista. Muestras de este sincero sentimiento se pueden encontrar en numerosos diputados y senadores del norte. Mr Benton declara así su sentimiento ante el congreso: '' Yo me lavo las manos de todo intento de desmembrar a la República Mexicana arrebatándole sus territorios de Nuevo México, Chihuahua, Coahuila y Tamaulipas. El tratado en cuanto se refiere al límite sobre el río Grande, es un acto de rapiña sin paralelo de que se hace víctima a México. Es el despojo de 2000 millas de su territorio sin darle a México la menor explicación, a virtud de un tratado que hicimos con Texas y en el cual México no tomó parte alguna. Por medio de esta declaración, los 30,000 mexicanos que hay en la mitad izquierda del río del Norte se convierten en conciudadanos nuestros'' (Jay, op. cit.)

La legislatura de Massachusetts reprochó con toda severidad la conducta del Estado: ''Que semejante guerra de conquista, tan odiosa por sus fines, tan infame, tan injusta y anticonstitucional en su origen y su carácter, debe ser considerada una guerra contra la libertad, contra la humanidad, contra la justicia, contra la Unión y contra los estados libres'' (Ibídem).

La fracción del Norte siempre estuvo en contra de la guerra. Pasaron a la historia aquellos diputados que votaron NO a la guerra en el congreso y fueron llamados los catorce inmortales. Este pequeño relato de la guerra esta dedicado a los catorce inmortales que votaron en contra de la guerra. Poseían una profunda convicción de que la guerra era injusta. Que los nombres de estos hombres que temieron más el día del juicio que el día de las elecciones sirva para reflexionar el episodio tan negro en la historia México.


Jhon Quincy Adams................Massachusetts
George Ashmund...................        ''
Joseph Grinnell......................         ''
Charles Hudson......................         ''
Daniel P. King........................          ''
Henry T. Cranston..................Rhode Island
Erastus D. Culver................... Nueva York


Luther Severance....................Maine
Jhon Strahan..........................Pennsylvania
Columbus Delano....................Ohio
Joseph M. Root.......................    ''
Daniel R. Tilden.......................    ''
Joseph Vance..........................     ''
Joshua R. Giddings...................      ''



''Remember the Álamo Cabrones''
                                                        Dante Alcalá




Para saber más:

-Frías, Heriberto. ''Episodios militares mexicanos''. Porrúa. México. 1987
-JAY, WILLIAM ''REVISIÓN DE LAS CAUSAS Y CONSECUENCIAS DE LA GUERRA MEXICANA''. Polis. México. 1947. escrito en 1847.
-Zoraida Vasquez Josefina y Meyer Lorenzo. ''México frente a Estados Unidos''. Fondo de Cultura. 4ta edición. México.2006
-Varios autores. ''Historia general de México''. ColMex.1ra edición.1976. México.
-Varios autores. ''México a través de los siglos''